El Capital Humano

"Los que arbitraria y simplísticamente, reducen el progreso peruano a un problema de capital áureo, razonan y discurren como si no existiese, con derecho a prioridad en el debate, un problema de capital humano. Ignoran u olvidan que, en la historia, el hombre es anterior al dinero. Su concepción pretende ser norteamericana y positivista. Pero, precisamente, de nada acusa una ignorancia más total que del caso yanqui.

El gigantesco desarrollo material de los Estados Unidos, no prueba la presencia del oro sino la potencia del hombre. La riqueza de los Estados Unidos no está en sus bancos ni en sus bosas; está en su población. La historia nos enseña que las raíces y los impulsos espirituales y físicos del fenómeno norteamericano se encuentran integramente en su material biológico. Nos enseña además que en este material el número ha sido menos importante que la calidad. La levadura de los Estados Unidos han sido sus puritanos, sus judíos, sus místicos. Los emigrados, los exiliados, los perseguidos se Europa. Del misticismo ideológico desciende el misticismo de la acción que se reconoce en los granes capitanes de la industria y de la finanza norteamericana. El fenómeno norteamericano aparece, en su origen, no sólo cuantitativo sino, también, cualitativo.

Pero este es otro tema. No me interesa, por el momento, para otra cosa que para denunciar el punto de partida falso, irreal, del materialismo, al mismo tiempo grosero y utopista, de quienes parecen imaginarse que el dinero ha inventado a la civilización, incapaces de comprender que es la civilización la que ha inventado al dinero. Y que la crisis y la decadencia contemporáneas empezaron justamente, cuando la civilización comenzó a depender casi absolutamente del dinero y a subordinar al dinero su espíritu y su movimiento"

José Carlos Mariátegui

"El progreso nacional y el Capital Humano", en Mundial , Lima, 9 de octube de 1925.